El gozo más
grande de la vida

  En la primavera de 2004, poco después de haber entregado a la editorial el manuscrito final de Cómo ganarse a la gente, ésta envió copias a algunas personas, tal como lo hacen frecuentemente, para recibir retroalimentación y promocionar el libro. Una de las personas que recibió una copia del manuscrito fue Les Parrott. Es probable que usted conozca al doctor Les Parrott por alguno de sus numerosos triunfos: Profesor de psicología de la Universidad Seattle Pacific, fundador del Centro para el Desarrollo de Relaciones, orador reconocido a escala nacional de las empresas que pertenecen a Fortune 500, autor de éxitos de librería tales como Relaciones de alto mantenimiento y Ama la vida que vives. Ha estado como invitado en CNN, en el noticiero de la noche de NBC, en el programa de Oprah y otros. Les es amigo. Cuando lo por primera vez, era tan sólo un jovencito. Estaba por ese entonces a punto de iniciar sus estudios de doctorado en psicología. En cuanto lo comprendí lo especial que era. Supe que sería una persona de gran influencia.

En el verano de 2004, recibí una llamada telefónica de Les. «John», me dijo, «me encantó Cómo ganarse a la gente. Creo que va a ayudar a muchas personas a cambiar sus actitudes y a ver su relación con los demás de una manera totalmente diferente. A propósito, escribí algo para promocionarlo, pero quiero darte una idea. Creo que debes escribir una segunda parte». Yo había puesto todo corazón y todo lo que había aprendido sobre las [p x] relaciones en el libro Cómo ganarse a la gente, así que me puse un poco escéptico con esa proposición. Pero respeto a Les y sé que siempre tiene ideas grandiosas, así que me dispuse a escucharlo. «¿Cuál es la idea?» le pregunté. «Te he visto trabajando con la gente por años» me dijo. «Cuando dedicas tiempo a las personas, haces que se sientan como si valieran un millón de dólares. Así me has hecho sentir a mí. Te aseguro que si lo piensas encontrarás al menos una docena de cosas específicas que has perfeccionado y que podrías enseñar a otros».

Eso hizo que me emocionara. «Y, John, hasta creo que deberías titular el libro Cómo hacer que los demás se sientan muy valiosos». Luego comenzó a enumerar algunas de las cosas que él pensaba que yo debería enseñar en el libro: cómo darles a otros una reputación que tuvieran que mantener, cómo atesorar las buenas intenciones, cómo usar buenas historias y cómo ayudarle a la gente a triunfar. Entre más lo pensaba, más me encantaba la idea.

Había escrito Cómo ganarse a la gente para cambiar la forma común en que la gente se relaciona. Llegar a realizar lo que el libro sugería llevaría su tiempo, pero el libro que Les estaba sugiriendo podría ayudar a las personas a aprender aptitudes específicas que podrían perfeccionar en cuestión de días. «¿Sabes?», le dije después de una pausa. «Me parece una gran idea. ¿Por qué no escribes el libro conmigo?» Les se sorprendió.«Creo que haríamos un gran equipo», agregué. «Dijiste que me has observado por años. Tú eres un psicólogo con experiencia, juntos podríamos descubrir cuáles aptitudes enseñar. Yo enseñaría cómo trabajo con las personas y tú les ayudarías para que comprendan la psicología que hay detrás de la práctica».

Y así fue como se escribió 25 maneras de ganarse a la gente. Les y yo disfrutamos mientras comparábamos notas, hablábamos sobre relaciones y contábamos anécdotas. Nosotros creemos que si usted practica las habilidades ense- ñadas en este libro, podrá [p xi] transformar la forma en que las personas que conoce se ven a sí mismas, ya que podrá hacerlas sentir que son muy valiosas. No creo que exista un gozo más grande que ver a los demás florecer, crecer y alcanzar su potencial. Este libro le puede ayudar a ser partícipe de esto con las personas que usted conoce.