Todos ganan,
nadie pierde

 Les Giblin nos comenta sobre la filosofía detrás de su obra:

Cómo tener confianza y seguridad en las relaciones interpersonales.

 

Miles de personas saben que quieren algo de quienes les rodean. Pero son tímidas al buscar lo que quieren porque temen que satisfacer sus propios deseos es algo egoísta. Para ellas, el deseo innato de alcanzar el éxito y la felicidad, necesariamente significa privar a otro ser humano de algún triunfo o alegría.

Seamos directos en algo: relaciones humanas exitosas significa darle a alguien más algo que esa persona quiere a cambio de algo que tú quieres. Cualquier otro método de relación interpersonal sencillamente no funciona. El lector que no tiene escrúpulos para obtener lo que quiere de cada relación sin dar algo a cambio, no necesita un libro sobre relaciones humanas.

Este libro está escrito para los miles a quienes les gustaría mucho dominar el arte de alcanzar lo que quieren de alguien y hacer que ese alguien se sienta feliz por eso.

Los tres métodos básicos del trato interpersonal

Ningún ser humano es autosuficiente. Cada uno de nosotros necesita algo que otro tiene para ofrecer. Tú también tienes algo que otros necesitan. Todas nuestras interacciones con los demás se basan en estas necesidades. Sólo hay tres formas básicas para tratar con la gente:

  1. Usando la fuerza, amenazando, intimidando o siendo más inteligente que la otra persona para obtener lo que necesitas de ella. Aunque es normal que los criminales caigan en esta categoría, muchos individuos respetables también usan este método de maneras más sutiles.
  2. Convirtiéndote en un mendigo de la relaciones humanas y pidiéndoles a los demás que te den lo que quieres. Este tipo de personalidad sumisa hace un trato implícito con quien está relacionándose: “No me haré valer de ninguna forma, ni te causaré ningún problema, y a cambio tú serás amable conmigo”.
  3. Procediendo según un intercambio justo, o de dar y tomar. Procura que tu enfoque sea darles a los demás lo que quieren y necesitan, y sin falta ellos se volverán y te darán lo que necesitas.

Cómo aprovechar el capital que no estás usando

En este libro no vas a encontrar nada acerca de los primeros dos métodos mencionados anteriormente. Más bien aprenderás algunas técnicas comprobadas para obtener lo que quieres al darles a los demás lo que ellos quieren.

Ahora mismo tienes en abundancia algo que otros quieren. Ofrécelo y ellos con gusto te darán éxito y felicidad a cambio. Probablemente nunca hayas llegado a entender por completo que tienes un valioso capital que otros desean tener con ansias. En este libro quiero hablarte de ese capital.

Puedes obtener lo que quieres y al mismo tiempo ayudar a los demás

Por muchos años hemos asumido que si intentamos satisfacer nuestros propios deseos para alcanzar el éxito y la felicidad, sin falta privaremos a otra persona de satisfacer sus propios deseos. Pero la evidencia definitivamente apunta hacia otra dirección.

Es más probable que alguien feliz disperse felicidad, que alguien infeliz. Un individuo próspero es más dado a beneficiar a quienes interactúan con él, que uno en constante fracaso. Una persona que haya alcanzado sus propios deseos de forma razonable es mucho más generosa y considerada al pensar en los de los demás, no así alguien infeliz.

Los psicólogos, los criminólogos e incluso ahora los médicos, nos dicen que gran parte de los problemas y de la miseria de este mundo son causados por personas infelices. Ellos nos dicen que tu frustración y miseria causan un gran perjuicio a quienes te rodean, el cuál deberías evitar.

El secreto para tener relaciones humanas exitosas

El verdadero secreto para tener relaciones humanas exitosas es aprender cuanto nos sea posible de la naturaleza humana tal como es, y no como creemos que debería ser. Sólo cuando entendamos con qué estamos tratando, estaremos en posición para hacerlo de manera exitosa.

De modo que démosle una mirada a la naturaleza humana. Entendamos qué es lo que una persona realmente quiere. Reunámonos e identifiquemos algunos métodos para satisfacer estas necesidades y deseos. Aprendamos a trabajar con la naturaleza humana, en lugar de hacerlo en contra de la misma.

Es muy probable que aprendamos que el gran problema del mundo no es que las personas estén hechas como son, sino que con mucha frecuencia ignoramos sus deseos. Quizá estés muy de acuerdo al ver que en realidad no es necesario restarle importancia ni idealizar la naturaleza humana sino aceptar que el buen Creador sabía lo que estaba haciendo cuando nos hizo como nos hizo.

Fuente: Cómo tener confianza y seguridad en las relaciones interpersonales de Les Giblin (Taller del Éxito 2013)

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